domingo, 25 de julio de 2010

Para morir alegre: un huayno alegre...

Cuando uno escucha nuestra música serrana, muchas veces le envuelven sentimientos contradictorios: alegría y tristeza, danza y movimiento, verso, tradición..sentimiento. "El mensaje musical comunica estados de ánimo generados también por las circunstancias sociales"(*), y nos muestran sus esperanzas y cosmovisión, matizado a veces de ingeniosa ironía.
(*) De la música andina, la tradición y el sentimiento por Enrique Gonzales Carre.

Para muestra un botón:
Qampawiñaipaj  (Huayno alegre)
                                Jaime Guardia

Anchykamuy, asuykamuy
Chuqchachaikiwan ceqokusaq

Chuqchachaikiwan ceqokuspa
Brazochaikipi wañokusap

Brazochaikipi wañokuspa
Sonqochaikipi pampakusaq

Sonqochaikipi pampakuspa
Wiñaiwiñaipaq qampajkasaq

Wiñaiwiñaipaq qampajkasaq
Bajo la sombra del recuerdo

(traducción)
Acércate, asómate
para ahorcarme con tu pelo

Ahorcándome con tu pelo
Moriré entre tus brazos

Muriendome entre tus brazos
Me enterraré en tu corazón

Enterrándome en tu corazón
eternamente seré tuyo

Eternamente seré tuyo
bajo la sombra del recuerdo (**)

(**)De CD Encantos Andinos: por jaime Guardia y Pepita García Miró.


Qichqay qucha (laguna de qichqay)

Estoy contemplando la laguna de Qichqáy
estoy mirando la laguna de Qichqáy
para saltar allí cuando mi madre se enfade
conmigo
para hundirme cuando mi padre me dé
amarguras
para ahogarme allí.

Estoy mirando la laguna de Pariona
estoy contemplando la laguna de Pariona
para arrojarme en sus aguas cuando mi
vecino me ofenda
para precipitarme all;i si mi pueblo me
expulsa
allí me hundiré.

Acaso era idiota ese muchacho
era tonto tal vez ese jovenzuelo
para morir en la laguna de Qichqay
para matarse en la laguna de Qichqáy
para acabar allí?

En vez de suicidarse en la laguna de Qichqáy
en lugar de desaparecer en la laguna de Pariona
mejor se hubiera marchado, se hubiera ido
preferible se hubiera ausentado, se hubiera alejado
mejor se hubiera marchado.(***)

    (***) canción traducida del quechua de
 "Qichqay qucha" en CD: Chopccan kani producida por el INC Perú

viernes, 9 de julio de 2010

Del Eros peruano:

Coincido con Juan Abugattas (*) que en el Perú la distorsión de algunos aspectos del  mundo erótico  es reflejo de nuestra sociedad. El mejor signo de que las cosas mejoran es que se perfeccione la vida sexual de las personas (no sólo el hambre y la misera es señal de lo mal que andamos). Tambien sería lo mal y tristemente que amamos. Parecería a veces que el Perú no puede superar el puritanismo heredado de la sociedad española de fines de la edad media cuando llegó bruscamente a nuestras costas. Ese pánico al eros, el confundir el amor humano y sus formas de expresión natural con los frutos del Averno es una carga que pesa en las relaciones humanas. La generación de la culpa, con el efecto mutilante afectivo, muy  vinculado con el maltrato entre las relaciones, es algo que se ve con frecuencia en la consulta médica.(Ahora particularmente lo veo en el I nivel de atención, por los casos frecuentes de diversas formas de expresión de violencia)
El machismo abrigaría una pasión antierótica y limitante. Ese desapego y desinterés por la pareja, aunado al desprecio que se vivencia en el ambiente, llega a hacer pensar que no se le considera humano al otro par. Negársele a la pareja la capacidad del sentir libre y del goce, seria una de las maneras más atroces de escatimarle su calidad humana...
Otros aspectos de nuestra sociedad estarian enmarcados en la tolerancia..tanto a las formas de relación erótica y de hábitos sexuales.Parece un espejismo la democracia en el país donde algunos aspectos políticos y religiosos o no religiosos son no tolerados en sectores vastos de la población.
Bueno, sin embargo habrá que quedarse con el eros peruano juguetón, con olor a bailes, coquetería andante, festival de liberaciones y desataduras...
                  Recomendamos: A flor de piel: 15 versiones del erotismo en el Perú.editorial PEISA. 1993.
                  (*) Juan Abugattas. Un perfil peruano de Eros.

Para hacer el amor

para hacer el amor
debe evitarse un sol muy fuerte sobre los ojos de la muchacha,
tampoco es buena la sombra si el lomo del amante se achicharra
para hacer el amor.
Los pastos húmedos son mejores que los pastos amarillos
pero la arena gruesa es mejor todavía.
Ni junto a las colinas porque el suelo es rocoso ni cerca
de las aguas.
Poco reino es la cama para este buen amor.
limpios los cuerpos han de ser como una pradera:
que ningún valle o monte quede oculto y los amantes
podrán holgarse en todos sus caminos.
La oscuridad no guarda el buen amor.
El cielo debe ser azul y amable, limpio y redondo como un techo
y entonces
la muchacha no verá el dedo de dios.
Los cuerpos discretos pero nunca en reposo,
los pulmones abiertos,
las frases cortas.
es difícil hacer el amor pero se aprende.
                                                  Antonio Cisneros


Lección de anatomía

Mas allá del dolor y del placer
la carne inescrutable
balbuceando su lenguaje de sombras
y brumosos colores

la carne convertida en paisaje
en tierra    en tregua
en acontecimiento
en pan inesperado y en miel
en orina   en leche
en abrasadora sospecha
en océano
en animal castigado
en evidencia y en olvido

Viendo la carne
tan cerrada y distante
me pregunto
qué hace allí la vida
simulando
(...)
                Blanca Varela


lunes, 5 de julio de 2010

CÉSAR VALLEJO: MURO ESTE

Siempre es bueno volver a Vallejo...en medio de la noche larga, uno se reencuentra con esta narrativa o poema (según otros entendidos)... te conmociona la serenidad del hombre o poeta, tal vez  de pie en un muro cualquiera, y pleno de simbolismos se dispone frente a la bala perforante...tal vez lo mate, lo perfore tres veces, tal vez sea un condenado o un suicida, pero al final retoma sereno firmante, como si los versos o sus circunstancias fuera transitorias.



MURO ESTE

Esperaos. No atino ahora cómo empezar. Esperaos. Ya.
Apuntad aquí, donde apoyo la yema del dedo más largo
de mi zurda. No retrocedáis, no tengáis miedo. Apuntad no más. ¡Ya!

Brrrum...
Muy bien. Se baña ahora el proyectil en las aguas de las cuatro
bombas que acaban de estallar dentro de mi pecho. El rebufo me
 quema. De pronto la sed aciagamente ensahara mi garganta y me
devora las entrañas...

Mas he aquí que tres sonidos solos bombardean a plena soberanía
 los dos puertos con muelles de tres huesecillos que están
siempre en un pelo ¡ay! de naufragar.Percibo esos sonidos trágicos
y treses, bien distintamente,casi uno por uno.

El primero viene desde una rota y errante hebra del vello que
decrece en la lengua de la noche.
El segundo sonido es un botón; está siempre revelándose siempre en
 anunciación. Es un heraldo. Circula constantemente por una suave
 cadera de óvoe, como de la mano de una cascara de huevo. Tal
 siempre está asomado, y no parece trasponer el último viento nunca.
 Pues él está empezando en todo tiempo. Es un sonido de entera
humanidad.
Y el último. El último vigila a toda precisión, altopado al remate
 de todos los vasos comunicantes. En este último golpe de armonía
 la sed desaparece (ciérrase una de las ventanillas del acecho),
cambia de valor en la sensación, es lo que no era, hasta alcanzar
 la llave contraria.
Y el proyectil que en la sangre de mi corazón destrozado
cantaba
y hacía palmas,
en vano ha forcejeado por darme la muerte.
— ¿Y bien?
-- Con ésta son dos veces que firmo, señor escribano.
¿Es por duplicado?

De "Cuneiformes" en Vallejo, narrador de Miguel Gutierrez Correa.2004

domingo, 4 de julio de 2010

Exilio Interior: Una exposición fotográfica en el Museo Histórico del hospital psiquiátrico Victor Larco Herrera… y más


Primum non nocere anima (primero no hacer daño en el alma)
Honorio Delgado

Hace ya varias semanas tuvimos la intrépida y colectiva motivación de adentrarnos en medio de una nave iconográfica de imágenes que mostraban parte de la historia psiquiátrica peruana. Nuestro guía era el Dr. Stucchi que nos motivaba en dicha aventura histórica. Se había generado mucha expectativa entre nosotros e iniciamos la rutina, primero reunidos a la espera de la integridad del grupo de médicos residentes de psiquiatría general e infantil, y junto con el Dr. cruzado aguardábamos de pie en la puerta de ingreso de dicho manicomio. –Prohibido las fotos, jóvenes- Huy, pequeño conflicto desbordante de algún histrionismo mancomunado. Al avanzar por una acera oscilante, nuestro andar pausado fue invadido por la voz de un nuevo amigo que se presentaba muy afablemente y nos mencionaba sus diagnósticos psiquiátricos y los reportajes en que había sido partícipe. Nos cortejó durante todo nuestro andar, casi cándidamente y con sonrisas a flor de piel. Instante siguiente, nos dispusimos a acceder al pago correspondiente por derecho al ingreso al museo. Avanzando en fila india llegamos a la entrada donde nos apostillamos. Diana Bustamante, directora del museo y curadora de la muestra nos presentaba la importancia de la muestra fotográfica. Nos sumergimos finalmente en la muestra.

Primer momento: La nave del olvido- muestra fotográfica.

Ingresando nos invadían fotografías envolventes, puestas en muros blancos, muy atrayentes en tomas de claroscuros. Era el resultado de fotografiar pacientes (que deseaban serlo) por más de un año en su internamiento en el hospital psiquiátrico. Roberto Huarcaya nos remueve en cada una de sus escenas fotográficas. Intenso por momentos. Aparentemente los pacientes escogían la actitud, el momento, la vestimenta, el lugar. Fueron realizadas dichas tomas fotográficas entre los años 1994 y 1996. también se mostraban las tomas de otros fotógrafos: Miguel Carrillo, Morgana Vargas Llosa, Gihan Tubbeh,  Eduardo Assen.






Saltaba la frase: “la locura ha generado desde siempre temor y se ha intentado recluirla y estigmatizarla a través de la historia…algunos hospitales psiquiátricos quizá no disten mucho en ese sentido”. Continuamos el recorrido por las imágenes de pacientes en su vida cotidiana, quienes permanecían décadas en el hospital.



 Por los diferentes ángulos nos apuntalaban: algún paciente en tratamiento electroconvulsivo, realizando su aseo personal, desde el ángulo de un cuarto lóbrego…en algún momento uno podría imaginarse claramente dicha estampa, tal vez consternarse, sorprenderse, entender...

Aún muchos de los familiares de los usuarios de servicios de salud mental buscan que se albergue al paciente de por vida en un hospital psiquiátrico,tal vez abandonarlos, quitarles su identidad.Aún el enfoque de las políticas estatales parece tener esta percepción manicomial del asunto (¿seguiremos soñando con la red de salud mental comunitaria y sistemas de rehabilitación basado en la comunidad con un equipo multidisciplinado y claramente organizado?). Continúan los pasos difusos en las mayólicas vetustas…



“ ¿yo loco?,
Porque veo arañas rosadas
O porque cuando grito supero a mi oreja, loco
Cuando comprendo
El significado de las frustraciones
Y el lenguaje de los girasoles
¡Loco! porque tú,  ¿cuerdo?
Eres incapaz de entenderme.




Ellos pueden desatar lágrimas hacia la pasión o el odio
Reir desmedidamente por una tristeza inconsolable
Gritar ferozmente por amor"

                                                 Gihan Tubbeh



Segundo momento: Ingresamos a un ambiente donde se veían equipos antiguos de terapia electroconvulsiva. Un antiguo ambiente de aislamiento para pacientes psiquiátricos agitados, unos grilletes…Al mencionarle estos datos de nuestra visita a nuestro maestro, el profesor Grover Mori (*), nos mencionaba que dichos elementos no constituyen legado propio del Hospital Psiquiátrico Víctor Larco Herrera , sino mas bien instrumentos traídos del Antiguo Manicomio del Cercado.
(*) Díscípulo de Honorio delgado.



Tercer momento: Finalmente ingresamos a un ambiente donde se estaba trabajando en el mantenimiento de las pinturas realizadas por los pacientes durante su intervención en arteterapia. Según el Profesor Grover Mori esto constituía el principal legado como muestra del avance en la intervención terapéutica, muy desarrollada en el pabellón del Dr. Honorio Delgado, constituyéndose una importante pinacoteca. Esperamos con ansias la culminación de dicha restauración, dado que permitiría poner en vitrina también aspectos muy positivos de la intervención terapéutica en dichos pacientes durante esas décadas, como legado y motivación a superar.

Finalmente al regresar a los recuerdos de este paseo, en este navío aun a flote, nos queda reflexionar más sobre los por qués y cómos del estigma del paciente con trastorno mental crónico…avanza, avanza el pie…

“El de la locura y el de la cordura son dos países limítrofes, de fronteras tan imperceptibles, que nunca puedes saber con seguridad si te encuentras en el territorio de la una o de la otra”.
                                                                                                                           Arturo Graf.

Ver también : http://www.robertohuarcaya.com/