domingo, 4 de julio de 2010

Exilio Interior: Una exposición fotográfica en el Museo Histórico del hospital psiquiátrico Victor Larco Herrera… y más


Primum non nocere anima (primero no hacer daño en el alma)
Honorio Delgado

Hace ya varias semanas tuvimos la intrépida y colectiva motivación de adentrarnos en medio de una nave iconográfica de imágenes que mostraban parte de la historia psiquiátrica peruana. Nuestro guía era el Dr. Stucchi que nos motivaba en dicha aventura histórica. Se había generado mucha expectativa entre nosotros e iniciamos la rutina, primero reunidos a la espera de la integridad del grupo de médicos residentes de psiquiatría general e infantil, y junto con el Dr. cruzado aguardábamos de pie en la puerta de ingreso de dicho manicomio. –Prohibido las fotos, jóvenes- Huy, pequeño conflicto desbordante de algún histrionismo mancomunado. Al avanzar por una acera oscilante, nuestro andar pausado fue invadido por la voz de un nuevo amigo que se presentaba muy afablemente y nos mencionaba sus diagnósticos psiquiátricos y los reportajes en que había sido partícipe. Nos cortejó durante todo nuestro andar, casi cándidamente y con sonrisas a flor de piel. Instante siguiente, nos dispusimos a acceder al pago correspondiente por derecho al ingreso al museo. Avanzando en fila india llegamos a la entrada donde nos apostillamos. Diana Bustamante, directora del museo y curadora de la muestra nos presentaba la importancia de la muestra fotográfica. Nos sumergimos finalmente en la muestra.

Primer momento: La nave del olvido- muestra fotográfica.

Ingresando nos invadían fotografías envolventes, puestas en muros blancos, muy atrayentes en tomas de claroscuros. Era el resultado de fotografiar pacientes (que deseaban serlo) por más de un año en su internamiento en el hospital psiquiátrico. Roberto Huarcaya nos remueve en cada una de sus escenas fotográficas. Intenso por momentos. Aparentemente los pacientes escogían la actitud, el momento, la vestimenta, el lugar. Fueron realizadas dichas tomas fotográficas entre los años 1994 y 1996. también se mostraban las tomas de otros fotógrafos: Miguel Carrillo, Morgana Vargas Llosa, Gihan Tubbeh,  Eduardo Assen.






Saltaba la frase: “la locura ha generado desde siempre temor y se ha intentado recluirla y estigmatizarla a través de la historia…algunos hospitales psiquiátricos quizá no disten mucho en ese sentido”. Continuamos el recorrido por las imágenes de pacientes en su vida cotidiana, quienes permanecían décadas en el hospital.



 Por los diferentes ángulos nos apuntalaban: algún paciente en tratamiento electroconvulsivo, realizando su aseo personal, desde el ángulo de un cuarto lóbrego…en algún momento uno podría imaginarse claramente dicha estampa, tal vez consternarse, sorprenderse, entender...

Aún muchos de los familiares de los usuarios de servicios de salud mental buscan que se albergue al paciente de por vida en un hospital psiquiátrico,tal vez abandonarlos, quitarles su identidad.Aún el enfoque de las políticas estatales parece tener esta percepción manicomial del asunto (¿seguiremos soñando con la red de salud mental comunitaria y sistemas de rehabilitación basado en la comunidad con un equipo multidisciplinado y claramente organizado?). Continúan los pasos difusos en las mayólicas vetustas…



“ ¿yo loco?,
Porque veo arañas rosadas
O porque cuando grito supero a mi oreja, loco
Cuando comprendo
El significado de las frustraciones
Y el lenguaje de los girasoles
¡Loco! porque tú,  ¿cuerdo?
Eres incapaz de entenderme.




Ellos pueden desatar lágrimas hacia la pasión o el odio
Reir desmedidamente por una tristeza inconsolable
Gritar ferozmente por amor"

                                                 Gihan Tubbeh



Segundo momento: Ingresamos a un ambiente donde se veían equipos antiguos de terapia electroconvulsiva. Un antiguo ambiente de aislamiento para pacientes psiquiátricos agitados, unos grilletes…Al mencionarle estos datos de nuestra visita a nuestro maestro, el profesor Grover Mori (*), nos mencionaba que dichos elementos no constituyen legado propio del Hospital Psiquiátrico Víctor Larco Herrera , sino mas bien instrumentos traídos del Antiguo Manicomio del Cercado.
(*) Díscípulo de Honorio delgado.



Tercer momento: Finalmente ingresamos a un ambiente donde se estaba trabajando en el mantenimiento de las pinturas realizadas por los pacientes durante su intervención en arteterapia. Según el Profesor Grover Mori esto constituía el principal legado como muestra del avance en la intervención terapéutica, muy desarrollada en el pabellón del Dr. Honorio Delgado, constituyéndose una importante pinacoteca. Esperamos con ansias la culminación de dicha restauración, dado que permitiría poner en vitrina también aspectos muy positivos de la intervención terapéutica en dichos pacientes durante esas décadas, como legado y motivación a superar.

Finalmente al regresar a los recuerdos de este paseo, en este navío aun a flote, nos queda reflexionar más sobre los por qués y cómos del estigma del paciente con trastorno mental crónico…avanza, avanza el pie…

“El de la locura y el de la cordura son dos países limítrofes, de fronteras tan imperceptibles, que nunca puedes saber con seguridad si te encuentras en el territorio de la una o de la otra”.
                                                                                                                           Arturo Graf.

Ver también : http://www.robertohuarcaya.com/

2 comentarios:

  1. Está pendiente la entrada sobre el 'ayahuasca affaire', Doctora. Aguardamos expectantes. Saludos.

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  2. Buen recuerdo de tan grata visita Vanessa. Ojalá se repitan muchas más.

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