domingo, 12 de septiembre de 2010

Van Gogh: lo humano, sensible y artístico en sus cartas a Theo:

Yo siento en mí un fuego que no puedo dejar de extinguir, que, al contrario, debo atizar, aunque no sepa hacia qué salida esto va a conducirme. No me asombraría que esta salida fuese sombría. Pero en ciertas situaciones vale más ser vencido que vencedor, por ejemplo, más bien Prometeo que Júpiter.
Van Gogh

           Hay algo en toda su breve vida de Van Gogh que particularmente me deslumbra. Creo que va mucho más allá del arte creador en su pintura. Tal vez ese carácter emprendedor, el amor por la humanidad, esa lucha incesante por perseguir sus proyectos, más allá de cualquier prejuicio social y estándar artístico de la época, la renovación constante por la búsqueda de la belleza artística con un rostro humano, ya sea en las manos de una trabajadora, un tejedor o un campesino.Todo confluye en la originalidad de su obra. Les dejo a continuación algunos de los párrafos extraídos de sus cartas dirigidas a su hermano, que son de mi especial agrado:

“Me había levantado temprano y ví los obreros que llegaban a la obra con un sol magnífico. Te habría gustado ver el aspecto particular de ese río de personajes negros, grandes y pequeños, primero en la calle estrecha donde había muy poco sol y luego en la obra. Después desayuné un trozo de pan seco y un vaso de cerveza; es lo que Dickens recomienda a los que están a punto de suicidarse, como particularmente indicado para alejarnos de su proyecto todavía un tiempo. Y aunque no se esté en la disposición de espíritu, es bueno hacerlo de tiempo en tiempo, pensando en el cuadro de Rembrandt Los peregrinos de Emaús.”
Fragmento de carta a Theo desde Amsterdam, 18 de agosto de 1877.

“…sí, el cuadro de Millet, el ángelus del anochecer “es algo”, es magnífico, es poesía. Con cuánto gusto hablaría todavía de arte contigo, pero no tenemos más que escribirnos con frecuencia; encuentra bello todo lo que puedas; la mayoría no encuentra nada lo suficientemente bello”
                                                                        Fragmento de carta a Theo desde Londres, enero de 1874.

“El tío Cor me ha preguntado hoy si no hallaba hermosa la Phryné de Gérome. Le dije que me agradaba mirar mucho más una mujer fea de Israels o de Millet o una mujer vieja de Ed. Frère, porque ¿qué significa, en suma, un cuerpo bello como el de esta Friné? …en cuanto a mí no experimento sino muy poca simpatía por esta figura de Gérome, porque no le veo el más mínimo signo revelador de inteligencia. Manos que llevan la marca del trabajo son más bellas que manos semejantes a las de esta figura…me sentiría y entendería mejor con una que fuese fea, o vieja, o pobre, o desgraciada por una u otra razón, pero que hubiese adquirido inteligencia y un alma por la experiencia de la vida y las desdichas y penas”.
        Fragmento de carta desde Amsterdam, 9 de enero de 1878

“El que vive sinceramente y encuentra penas verdaderas y desilusiones, y no se deja abatir por ellas, vale más que el que tiene siempre el viento de popa y que sólo conocería una prosperidad relativa. Porque en quienes se comprueba de la manera más visible un valor superior, es en aquellos a quienes se aplica las palabras: ‘trabajadores, vuestra vida es triste; trabajadores, vosotros sufrís en la vida; trabajadores, vosotros sois felices’; en aquellos que llevan los estigmas de ‘toda una vida de lucha y de trabajos sostenida sin doblegarse jamás’. Es necesario hacer esfuerzos para semejarse a ellos…”
                                                                         Fragmento de carta desde Amsterdam, 3 de abril de 1878

“Este bueno de Gauguin y yo nos comprendemos en el fondo del corazón y si somos un poco locos, sea. ¿no somos también lo profundamente artistas para contrarrestar las inquietudes a ese respecto por lo que decimos del pintor?.
Todo el mundo tendrá quizá un día neurosis, histeria, baile de San Vito u alguna otra cosa.”
                                                                                             Fragmento de carta del 23 de enero de 1889.


viernes, 10 de septiembre de 2010

De las cosas que no soporto de mi mujer…

“Después de treinta años investigando el alma de la mujer, sigo sin poder contestar la gran pregunta que nunca ha sido contestada:qué quiere una mujer? S. Freud

Indicaciones:

Recomendado para hombres de cualquier edad que sufren de irritación conyugal crónica y repetitiva. También puede ser utilizado por mujeres sin complejos, dispuestas a corregir ciertos complejos…o a practicarlos con mayor frecuencia hasta alcanzar un grado de profesionalidad absoluta…



1. Los cambios de humor: Se diría que muchas mujeres sufren del síndrome de personalidad BBB: son tres seres que llevan dentro, la Buena, la Bruja y la Bestia y que aparecen o desaparecen en cualquier momento. A veces se turnan para ir apareciendo a lo largo del día y otras veces llegar a verlas a las tres en menos de una hora.

2. El eterno reproche: has metido la pata en algo, se te olvido alguna fecha, te quedaste hasta tarde en el trabajo…se armó la bronca en la casa.Esos pequeños errores ahora pasan a ser parte de la munición que algunas esposas usaran siempre que tenga ocasión, durante el resto de sus días…

3. Las preguntas retóricas: hay muchas ocasiones en las que a tu esposa o pareja habla con una entonación que te podría parecer una pregunta, pero en realidad es tan solo una afirmación con la que te informa de lo que vas a hacer. Si. Cuando dirían “te apetece una naranja cariño? En realidad, lo que te quiere decir, es que Ella quiere comerla.

4. La capacidad de sobreanalizar cualquier cosa:Algunas mujeres analizan, comentan, estudian el asunto desde todos los ángulos, vuelven a comentar, preguntan…hablan y habllan…pero no toman la decisión final. Puede ser muy d.e.s.e.s.p.e.r.a.n.t.e.

5. Ese bolso en el que siempre lleva todo, pero nunca encuentra nada!: Algunas mujeres llevan esos bolsos grandes, donde incorporan todo tipo de abalorios. El problema es cuando suena el celular y rebuscan entre la infinidad de cosas o cosméticos…al final hasta se perdió la llamada…

6. El qué me pongo: esa frase de “eso me puse la última vez” y el correr de minutos antes de la cena o reunión, puede llegar a romper la paciencia de muchos…

7. Su constante predisposición a comprar: Cualquier día, a cualquier hora, como actividad social, buscan y buscan y buscan…

8. La cantidad de productos que tiene en el baño: los champús, los suavizantes, las cremas, botes, tubos, productos para el cutis…sin palabras.

9. Las dietas constantes y no querer hacerlas sola: no contenta con someterse a esa vida de penitencia voluntaria alimenticia, quiere que te sometas y hagas tu lo mismo. No.

10. Que le incomoden los silencios:cuando algún varón necesita meterse en su cueva, y se queda en silencio, puede llegar su esposa e intentar sacarlo a garrotazos “porqué estas tan callado, nunca hablamos de nada”. Sin comentarios.

De “ 50 cosas que no soporto de mi mujer” por Ana Galán. Editorial Everest S.A. 2010.