domingo, 31 de octubre de 2010

De días y noches de amor y de guerra...

El SISTEMA

  Un famoso play boy latinoamericano fracasa en la cama de su amante. "Anoche bebí demasiado", se disculpa a la hora del desayuno. La segunda noche lo atribuye al cansancio. La tercera noche cambia de amante. A la semana va a consultar al médico. Al mes cambia de médico. Tiempo después empieza a psicoanalizarse. Experiencias sumergidas o suprimidas van asomando, sesión tras sesión, a la superficie de la conciencia. y recuerda:
1934. Guerra del Chaco. Seis soldados bolivianos deambulan por la puna buscando a su tropa. Son los sobrevivientes de un destacamento en derrota. Se arrastran por la estela helada sin ver un alma ni probar bocado. Este hombre es uno de esos hombres.
Una tarde descubren a una indiecita que conduce un rebaño de cabras. La persiguen, la voltean, la violan. Entran en ella uno tras otro.
Llega el turno de este hombre, que es el último. Al echarse sobre la india, advierte que ya no respira.
Los cinco soldados forman un círculo alrededor.
Le clavan los fusiles en la espalda.
Y entonces, entre el horror y la muerte, este hombre elige el horror.




GUERRA DE LA CALLE, GUERRA DEL ALMA
Cada una de mis mitades no podría existir sin la otra. ¿Se puede amar la intemperie sin odiar la jaula? ¿Vivir sin morir, nacer sin matar?
En mi pecho, plaza de toros, pelean la libertad y el miedo.

EL SISTEMA (2)

Quien está contra ella, enseña la máquina, es enemigo del país.
 Quien denuncia la injusticia, comete delito de
lesa patria...

                                                                         En Días y noches de amor y de guerra. Galeano E.

sábado, 30 de octubre de 2010

Del Ser...poema a destiempo.

A tientas, yo te sigo.
Voy escalando tu mirada siniestra
en alborada de imágenes sutiles.
 Descubriéndote...
Visiones eclipsadas de agua silente, minúsculas aún de caricias, plenas de desapegos
pero,
vuelvo  a tu estancia...
algo del silencio de la noche arropa mis adentros enraizados de ciénagas y olvidos;
algo del otrora, vital y ágil me abraza  por dentro...
Enrumbo hacia ti.
Navío plácido...
Calor tenue, esperanzador,trémulo,
 añoranza abierta de pasos destilantes y crujientes de
sentidos alborotados y encandilantes...
Voy volteando la acera de esta esquina,
diviso apenas la colina verde de tus ojos tibios,
reemplazar el estar por un nuevo silencio,
me embriaga de lucidez...
Quiero adentrarme y cobijarlo todo:
Saltar por las aceras, sonreír al traunseúnte de a pie,
 al artista lejano, al soñador soñado,
cogerte del brazo par, mirarte en llano, de pie y junto,
esperar que vuelva del vuelo siniestro de aves sin ramas a cuestas,
entrelazarme en el roce de tu mirar altivo y distante, en plena escalada de silencios,
bordearte nuevamente, detenerme.
Volver del tropel, sin la ansiedad de agua y hojas secas,
aherrojada en vos y anhelante...
El atisbo de pasos- tus pasos- caminantes en círculo;
anochecer de fuegos, angustia constante u oscilante,
soltarme de estas distancias, sin armas a bordo ni auroras amenazantes,
Volver a ti con la confianza puesta al hombro, plena de abrazos y ternura al segundo...
bucle azaroso girando y girando,
atravesando el hemisferio septentrionalmente de derecha a izquierda y viceversa,
al centro y unívoco; 
removiéndome,
vuelvo a Ser...

VEHL

sábado, 9 de octubre de 2010

Una hora de dicha y de locura...

UNA HORA DE LOCURA Y DE DICHA




¡Una hora de locura y de dicha! ¡ Oh, locura furiosa, no me
encierres!
(¿Qué será esto que me desata en tormentas?
¿Qué significan mis gritos entre relámpagos y huracanes?)
¡ Oh, beber los delirios místicos más hondamente que cualquier otro!
¡Oh, los salvajes y tiernos dolores! (Hijos míos, os los dejo en herencia,
Yo tengo mis razones para contarlos, hombre y mujer.)

¡ Oh, entregarme a ti, quienquiera que seas, y que tú te entregues
a mí a despecho del mundo!
¡Oh, regresar al Paraíso! ¡ Oh, pudorosa y femenina!
¡Oh, atraerte a mí, o hacer que sientas por primera vez el beso de un hombre!
¡ Oh, el enigma, el enigma triple, el estanque oscuro y profundo,
desatados e iluminados!
¡ Oh, volar a la región en la que hay por fin espacio y aire
suficientes!

Librarse de previas ataduras y convenciones, yo de las mías,
tu de las tuyas,
¡ Descubrir una nueva indolencia insospechada en lo mejor
de la Naturaleza!
¡ Librarme , al fin, de la mordaza!
Sentir, hoy o cualquier otro día, que me basto tal como soy.

¡Oh, algo no demostrado! ¡ Oh, algo en un sueño!
¿Escapar de las anclas y de las trabas de los demás!
¡ Avanzar libremente! ¡Amar libremente! ¡ Lanzarme temerario
y peligroso!
¡ Desafiar a la destrucción con burlas y con invitaciones!
¡ Ascender, llegar al cielo del amor para mí prefijado!
¡ Elevarme allí con mi alma embriagada!
¡ Perderme si es preciso!
¡ Colmar el resto de mi vida con una hora de locura y de libertad!
¡ Con una breve hora de locura y de dicha!

WALT WHITMAN , "una hora de dicha y de locura" en "Hojas de hierba" (1855)

jueves, 7 de octubre de 2010

Psicología del aburrimiento

El aburrimiento es la enfermedad de la civilización...el habitante de nuestras urbes se aburre, no encuentra agradable su vida, no tiene impulso ninguno para actuar y se deja invadir por un sentimiento de 'no vale la pena' y de 'nada tiene importancia'. Este aburrimiento se extiende a todas las capas de la sociedad, visible claramente en los más poderosos y no se libran de él ni el obrero ni el empleado.
El hombre no puede vivir sin estímulos que lo muevan y necesita de ellos constantemente (...) La tecnificación de nuestra cultura, que ha hecho rutinaria la vida, ha llevado indudablemente al aburrimiento. Repetir una labor sin interés o cumplir una función sin significado, conducen al aburrimiento...la tragedia de nuestra vida diaria es que los estímulos que disponemos no ocasionen sino una excitación inmediata y se agotan allí; obran sobre las necesidades instintivas: sexo, narcisismo, agresión, etc...¿Cómo combatir el aburrimiento? ¿ofreciendo más estímulos? obviamente que no. ellos no satisfarían momentáneamente al sujeto, que continuaría buscando nuevos excitantes. ¿educándonos para elegir el estímulo productivo y capacitándonos para reaccionar ante él?
Esto sería posible solamente con un cambio total del funcionamiento de nuestro sistema-que no está dirigido a satisfacer las verdaderas necesidades del hombre, sino de su propia estructura- por una sociedad en la que el ser humano viva una vida en condiciones humanas.

                                         En Seguin periodista- fragmento de Carlos Alberto Seguín publicado en el diario "La Prensa" Lima 16 de julio de 1974